Son fruto de la cruza de cabras criollas con la raza Boer, animales traídos de Australia. Este proyecto mejora la calidad y la comercialización de los cabritos.Más de 400 cabritos nacieron en Andalgalá como fruto de la cruza de cabras criollas con reproductores de la raza Boer, en el marco del Proyecto de Mejoramiento Caprino. En el ámbito nacional, fue noticia el nacimiento de tres ejemplares de esta raza durante la exposición de la Rural de Palermo, ya que las cámaras de distintos medios fueron testigos de este hecho, que tiene su origen en Cabaña Nuevo Milenium, empresa a través de un convenio suscrito con el municipio de Andalgalá.
El doctor Carlos Ovejero, director de dicho proyecto por parte de la empresa privada, destacó que haciendo una evaluación sobre el avance de este proyecto, se puede afirmar que se cumplieron casi en un 100 % las expectativas de esta primera etapa, a pesar de que hubo productores que no quisieron sumarse. “La adaptación de esta raza ha sido excelente en nuestro medio”, subrayó.
Un factor que incidió en esta primera etapa es que los reproductores de esta raza no llegaron a cubrir todo el rodeo de los productores sumados al proyecto, dado que los reproductores Boer se entregaron cuando los de raza criolla ya habían servido a algunas de las cabras. No obstante, la mayoría de ellos coinciden en expresar los muy buenos resultados que están teniendo por la dureza, adaptación y calidad cárnica del animal.
Esto los llevó a tomar una determinación a casi todos los que ya tienen los animales: castrar a los reproductores criollos y volcarse casi de manera exclusiva a la producción del Boer. “La firmeza y fortaleza de este animalito están demostradas en el hecho de que a los 12 ó 15 días, el cabrito de esta raza es soltado hacia el campo con la madre, y comienza a desarrollarse de manera sólida, alcanzando en el mismo tiempo el doble de peso de un cabrito criollo, por lo que el resultado económico para su dueño es mucho más beneficioso”, enfatizó Ovejero. Una gran alegría fue que la gente de la Escuela Agrotécnica de Catamarca, ubicada al ingreso de la ciudad capital, vino exclusivamente a Andalgalá para comprar animales de esta raza, para el mejoramiento de su granja. Los ejemplares fueron adquiridos a un productor local, a quien le compraron 3 cabrillas y 1 machito, resultando una salida económica para el productor y una mejora para la gente que se llevó estos animalitos, de 4 meses aproximadamente. “Tenemos muchas expectativas en cuanto a seguir profundizando las acciones, ya que en la segunda etapa se pensó en inseminación artificial”, dijo aunque aclaró que este método es caro.