El Tribunal Oral en lo Federal Criminal escuchó el diagnóstico de un médico de la Corte y tomó la decisión de apartarlo del proceso.
Antonio Domingo Bussi, el principal imputado por los crímenes de lesa humanidad cometidos en Tucumán durante la última dictadura, ya no será juzgado en el juicio que se sigue por las 22 víctimas torturadas y desaparecidas en la ex Jefatura de Policía.
Así lo decidió ayer el Tribunal Oral en lo Federal Criminal al separar al ex gobernador del debate debido al deterioro de su salud física teniendo en cuenta el último diagnóstico del médico forense de la Corte de la Nación, Cristian Rando.
El informe del profesional no dejó lugar a dudas, y todo indica que difícilmente Bussi vuelva a sentarse en el banquillo de los acusados o a afrontar nuevos procesos judiciales. "El diagnóstico de su enfermedad es de pronóstico reservado, es que decir que no podemos dar una estimación de los tiempos evolutivos, dada que su patología es de alta mortalidad en el primer año desde la aparición de estos incidentes", señaló Rando.
Acompañado de los profesionales de partes Ramiro Castellanos (médico cabecera de Bussi), Jorge Luis Barrionuevo y Ricardo Jorge Lacroix (en representación de los querellantes), Rando revisó a Bussi en la mañana del lunes en el Instituto de Cardiología, donde permanece internado desde el domingo por una insuficiencia cardíaca crónica.
"La complicación cardíaca de la estenosis aórtica es lo que marca el peor pronóstico y en el primer año de evolución de esta patología la mortalidad es elevada (superior al 50%)", sostuvo.
En su informe, Rando recomendó que Bussi siga internado y sostuvo que está imposibilitado de seguir en el juicio.
También precisó que desde la primera vez que revisó a Bussi, el 1 de marzo pasado, su estado de salud tuvo una mala evolución. "Hubo una involución, que era esperable, pero no podemos poner una fecha de recuperación", insistió.
Después de casi cinco horas de deliberación, los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi, también resolvieron que el represor Alberto Cattáneo, otro de los imputados, siga en el juicio pero desde su casa a través del sistema de teleconferencia. Rando también había recomendado que se tome esta medida debido a que el ex segundo de Bussi sufre de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). El perito había alertado que no era conveniente que sea sometido a situaciones de estrés ni a continuos traslados desde su casa al Tribunal Oral.
En ambos casos, el Tribunal ordenó que se realicen monitoreos médicos. En el caso de Bussi, que sean bimestrales a cargo del médico forense de la Cámara Federal de Apelaciones, Raúl Asial, mientras que Cattáneo tendrá que ser revisado diariamente por personal del Siprosa afectado al proceso judicial.





















